martes, 5 de enero de 2010

Cosas que no soporto (II)

Juguemos a los posts encadenados:

Me entristece que en nuestras escuelas no se nos enseñe a pensar por nosotros mismos, sino a aceptar un código totalmente ajeno a nosotros. Pero sobretodo, que se nos enseñe como un dogma de fe.


¿Qué porcentaje de la población actual aprobó la Constitución actual?

Pista: En 1978 la aprobó el 58,97% de la población.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Duda de última hora

¿Cuándo empieza el año?

¿Con los cuartos? ¿En la primera campanada? ¿En la última? ¿Entre medias?

¡¡Rápìdo!! Que sólo quedan unas horas...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Balance anual

Bueno, ya no queda casi nada para que acabe este año que tantas experiencias y sensaciones ha deparado, hasta el punto de convertirse en un "año largo". Sin duda creo que ha sido el año más importante de mi vida (que no implica que sea el mejor). De él destacaría varias cosas:


- Las sensaciones: Desde principio de año me he sentido agobiado con mi trabajo, no porque tuviera que hacer horas extras, mi jefe me presionase o tuviese mucha tarea (nada más lejos), sino porque sentía que lo que hacía allí no tenía sentido y estaba desperdiciando mi tiempo (que, al fin y al cabo, es todo lo que tengo). Sentía que mi labor era totalmente externa a mí y no encontraba ninguna satisfacción en realizarla (y bastante bien que la hacía, por cierto). Todos esos sentimientos me paralizaban hasta el punto que no me sentía cómodo, miraba constantemente el reloj deseando que llegase la hora de irme y era incapaz de relacionarme con mis compañeros de trabajo.

Ahora estoy muchísimo mejor (ni punto de comparación). Ya no me siento un esclavo de mi trabajo, tengo mucha más libertad y eso hace que trabaje bastante más. Siento el trabajo como algo mío, en lo que yo voy decidiendo más o menos qué hacer con el asesoramiento de mi jefe. Me siento cómodo, no me preocupa la hora de salida y he conseguido crear muy buenas relaciones con mis compañeros.

La única pega es que debido a que estoy estudiando y trabajando a la vez no tengo mucho tiempo y me agobio. Sé que es algo temporal y eso me da fuerzas para superarlo. Además, aunque al principio me costaba más y dormía muy poco, ahora le voy pillando el tranquillo, aprovecho más el tiempo y duermo poco (sin el "muy").


- La fuerza de voluntad: Si hay algo de lo que puedo estar orgulloso este año es del hecho de haber conseguido cambiar una situación que no me gustaba, en vez de quejarme amargamente (que también, como muchos habréis sido testigos). No ha sido una tarea fácil y aunque las opiniones de mis más allegados me han ayudado bastante, mi círculo familiar no me lo ha puesto nada fácil. A pesar de sentirme incomprendido por ellos, he tenido muy claro que era lo que no quería en mi vida, aunque realmente haya tenido (y sigo teniendo) muchos problemas en encontrar qué es lo que quería.

Al final conseguí cambiar la situación acompañado de algo de suerte a la hora de encontrar un trabajo compatible con los estudios. He perdido toda la estabilidad que me daba el anterior trabajo (además de 400 euros mensuales), pero he ganado en vida. Sin duda alguna, compensa.


- Los viajes: Durante este año he realizado dos viajes que me han dejado marcado. Curiosamente ambos fueron "viajes para desconectar" y viajando 'solo'. El primero fue a Alemania en el punto en el que me sentía más agobiado por el trabajo. Sin duda esos días por Berlín me hicieron abrir los ojos y ver las cosas con más claridad. Llegué a tener claro que quería salir de mi trabajo y si por mí hubiera sido lo hubiera hecho el día siguiente a llegar a Madrid. Aunque tuviera que esperar 6 meses para llevarlo a cabo, en la capital alemana germinó la semilla.

El otro viaje al que me refiero fue el que realicé desde Astorga a Fisterra a patita (Camino de Santiago). En esta ocasión más que aclarar ideas, lo que necesitaba era olvidarme de todo lo anterior y coger fuerzas para afrontar la nueva etapa que se abría ante mí. Y no sólo cumplió su cometido con creces, sino que fue una experiencia magnífica (y que espero repetir).


Sin duda, este año ha sido crucial en los siguientes, alternando diversas fases de alegría, depresión, claridad, estrés, liberación, felicidad, ...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Cosas que no soporto

Una de las cosas que no soporto y que no soy capaz de entender es "la educación legal". Ahora explico este término que me acabo de inventar.

Me refiero a la gente que actúa según la legalidad vigente. Gente que antepone la ley a sus convicciones morales. Gente que no roba o agrede porque la ley le dice que no está bien, no porque no crea que sea ético.

Me asusta. Sinceramente, me asusta.

Me asusta que a raíz del carnet por puntos disminuyan notablemente las muertes por accidente de tráfico. La consecuencia me alegra, obviamente, pero la razón me entristece como persona. Como ser humano. Como especie.

¿Realmente puede existir alguien a quien acojone más perder el carnet de conducir que perder la vida?

Me entristece que en nuestras escuelas no se nos enseñe a pensar por nosotros mismos, sino a aceptar un código totalmente ajeno a nosotros. Pero sobretodo, que se nos enseñe como un dogma de fe.

Se nos trata como a inútiles, que no debemos ni pensar en las cosas porque ya se dedicaron nuestros antepasados en pensarlas por nosotros. Y si te lo planteas, no eres más que "un loco", "un friki" o incluso "un sectario".

sábado, 28 de noviembre de 2009

Mi mesa tiene más de tres patas

Bueno, últimamente con esto de estudiar y trabajar a la vez apenas dispongo de tiempo para nada. Así que aprovecho, como estoy haciendo últimamente, a recomendaros otro blog. En este caso, le ha llegado el turno a Mi mesa cojea (un blog de humor que en esta entrada se pone más serio):


España S.A.

Según el último barómetro del CIS, la clase política preocupa más a los ciudadanos que el terrorismo. Mientras, los políticos presuntamente corruptos revalidan su intención de voto en todas las comunidades donde gobiernan.

En la clasificación mundial de Reporteros Sin Fronteras sobre la libertad de prensa, España cae en 2009 hasta el puesto 46. El motivo principal es la amenaza terrorista que sufren los periodistas (esa amenaza que ya no preocupa tanto como la corrupción política). El segundo motivo es el reciente fenómeno por el cual los políticos no aceptan preguntas en las ruedas de prensa.

Los grandes partidos contratan a las mejores agencias de publicidad (DDB España, Sra. Rushmore…) para crear sus vídeos, sus mítines, sus webs y sus eslóganes/mensajes. Las legislaturas se vuelven campañas. Los votantes, targets comerciales.

Los partidos empiezan a enviar comparecencias grabadas por ellos mismos, sin presencia de ningún periodista. Todas las cadenas de televisión lo emiten como si fuera información sólo porque lo parece. Los periódicos copian y pegan las notas de prensa. La propaganda ocupa la primera página, convirtiéndose, de facto, en la noticia del día. Algunos periodistas protestan en sus columnas, pero no deja de ser su opinión. La agenda del país se adecua a los intereses de los partidos. Hoy, el Alakrana. Mañana, Sitel. Pasado, la ley del aborto.

El infoshow se asienta definitivamente en España, convirtiendo la mayor parte de los informativos televisivos en una cronología de sucesos repletos de adjetivos hipertróficos. La información empieza a tratarse con las reglas de la ficción, aplicando parámetros dramatúrgicos a la realidad. Así, la Gripe A se convierte en un arco argumental repleto de giros de trama artificiales. La información se vuelve indistinguible de la especulación, la propaganda y el espectáculo patrocinado.

Las tertulias radiofónicas y televisivas se llenan de agentes comerciales de medios de comunicación vendiendo la línea editorial impuesta por sus directivos. Los espectadores contemplan las tertulias y debates para reafirmar sus posiciones, para apoyar a los suyos. La política se convierte en un evento deportivo. La democracia es La Gran Liga.

A medida que crece la incertidumbre económica por esta crisis que nunca nos afectaría, confiad en mí, crece la propaganda y disminuye, hasta casi desaparecer, la información contrastada. El periodismo se desvanece bajo los intereses de los grupos de comunicación en permanente guerra comercial por derechos o prebendas. Las voces disidentes que aún resisten en nómina son enviadas a casa, a escribir una novela, o a Oriente Medio, a reportar noticias lejanas que no afecten a la correcta sinergia poder-empresa nacional.

La verdad, para el ciudadano, se limita a lo tangible y a lo inmediato. A lo que ve y oye por sí mismo. A su casa y su calle. Y los políticos, con una máscara de cinismo diseñada por la mejor agencia de publicidad del país, se preguntan por qué tanto desencanto político. Por qué tanta indiferencia democrática. Por qué tanto fracaso de valores entre los jóvenes… ellos, que lo tienen todo.


Fuente: Mi mesa cojea

Si os gusta, os recomiendo ver una entrevista que le hicieron al autor del blog.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Nuevos modelos de comunicación

Un día de éstos tendría que escribir algo por mí mismo, pero por ahora vuelvo a recurrir al copy&paste. Bueno, al menos os recomiendo blogs interesantes. Hoy le ha tocado el turno a El sentido de la vida (aunque el blog no suele ser de este estilo, ni mucho menos):


Algunas de las cosas que aprendí en los últimos años y que me conviene recordar.

A nadie le van a resultar útiles, así que aquí las dejo:

- Nadie sabe lo que estoy pensando. Esos pensamientos, esas voces que tan claramente puedo escuchar en mi cabeza, todas esas cosas que me digo en mi conciencia, quedan ahí. Si van a algún otro lugar, lo desconozco. Ergo, nadie sabe lo que estoy pensando, y es mi responsabilidad ser consciente de ello.

- Ya que los demás no pueden escuchar mis pensamientos, debo comprender que la gente no sabe lo que me pasa por la cabeza. Es mi responsabilidad, por tanto, comunicarme efectivamente mediante la palabra o cualquier otro recurso del que disponga. Es también mi deber aprender a controlar mi propia mente, así como mi palabra y otros recursos a mi alcance.

- No sé lo que los demás están pensando. Cuando estoy hablando con otra persona, no sé lo que está pensando. Puedo engañarme e incluso puedo llegar a hacerme creer a mí mismo que sé lo que la otra persona se dice a sí misma en su cabeza. Es mi responsabilidad ser consciente de estos hechos para comprender los comportamientos de otras personas. Es también mi deber descubrir otras técnicas de auto-engaño que pueda haber instalado a lo largo de mi vida.

- Mis emociones son sólo mías, y afloran por mecanismos que yo mismo he instalado inconscientemente en el pasado. Me conviene revisar mi circuitería interna y encontrar la manera de recablear mis emociones de manera que actúen a mi favor. Si me siento mal es culpa mía, y es mi responsabilidad arreglarlo por mi cuenta evitando implicar a otras personas con mis reacciones a mis emociones. Corolario: Yo me hago cargo de mis emociones, luego los demás se hacen cargo de las suyas. Reacciones desproporcionadas de otras personas ante mí son asunto suyo. Si deseo ayudar a aquellos que se encuentran mal, debo asegurarme primero de que yo me encuentro bien.

- Cada persona vive en su propia realidad, en un mundo completamente subjetivo que desconozco hasta puntos que ni siquiera sospecho. Cada uno de los seres que me rodean experimentan su propia realidad de la misma manera que yo experimento la mía. Me conviene ser consciente de la subjetividad inherente a la existencia.

- Mis creencias moldean mi propia realidad. Mis creencias las elijo yo. Tengo el poder de revisar mis propias creencias y sustituirlas por otras a mi conveniencia. Algunas de mis creencias me impulsan, otras me pesan. Me conviene eliminar las segundas y transformarlas en las primeras.

- Poseo el deber, el derecho y el privilegio de conocerme a mí mismo y de conocer a los demás. Esto incluye, entre otros, definir claramente dónde acaban los demás y dónde empiezo yo; así como dilucidar cuáles son mis deseos, mis anhelos, mis metas y mis aspiraciones.

- Mucho mejor que la guerra y la violencia son la paz y la armonía.

- Todo el mundo es importante. Todo el mundo cuenta.

- Tengo la facultad de ser consciente de cuándo necesito ayuda y de expresar esa necesidad. Tengo el deber, el derecho y el deseo de ayudar a otros.

- Debo ser comedido con mis opiniones. Debo ser comedido con mis consejos. Es muy fácil dar un consejo equivocado debido a que siempre desconoceré la totalidad de los detalles. Y he descubierto que a menudo un detalle lo cambia todo. Un detalle convierte el blanco en negro y viceversa. Así pues, precaución.

- No hago lo que me dicen que haga. No hago lo que tengo que hacer. Hago lo que siento que debo hacer. Yo decido mi vida, yo elijo mis responsabilidades y corro con las consecuencias de mis actos y de mis palabras. Yo soy mi propio y mi único juez.

- Me esfuerzo en descubrir mi propia verdad y la empleo para reconstruirme sobre ella. Hay gente que morirá sin haber nacido. Yo me comprometo a morir y a renacer tantas veces como sea necesario, en beneficio propio y de los demás.

- Yo soy la persona más importante de mi vida.



Fuente: El sentido de la vida

PD: El título de la entrada tiene su razón de ser. Si no lo pillas es que no estás en las 'nubes' (guiño, guiño).

jueves, 8 de octubre de 2009

Imágenes que hacen pensar

Hoy os pongo un par de imágenes interesantes:






Y a raíz de la segunda imagen, una reflexión de la periodista Ellen Goodman:

Un estilo de vida «normal» es vestirse con la ropa que has comprado para ir a la oficina y conducir a través del tráfico de la ciudad un coche que todavía estás pagando, todo ello para llegar a un puesto de trabajo que necesitas para poder permitirte pagar la ropa y el coche, además de la casa que se pasa todo el día vacía.


Visto en La Lengua y Microsiervos, respectivamente.