martes, 23 de diciembre de 2008

Lenguaje Corporal: Galanteo II

Existen en el galanteo unas pautas de comportamiento universales que se extienden hasta en el ámbito animal. La mujer (o la hembra) trata de atraer al hombre denotando sexualidad y tras un primer acercamiento le tranquiliza con un comportamiento infantil. Por su parte, el hombre (o el macho) intenta llamar la atención de la mujer exhibiendo su masculinidad, llegando incluso a ser agresivo, para posteriormente pasar a un comportamiento infantil para tranquilizarla.

La forma en la que ellos remarcan su masculinidad es mediante los siguientes gestos y posturas:
  • Se muestran con mucha confianza
  • Reducen el espacio a la otra persona echando el cuerpo hacia delante, pero sin llegar al contacto
  • Resaltan sus órganos sexuales, como por ejemplo metiendo los pulgares en los bolsillos, señalando con los dedos a la zona genital
  • Pasan la lengua por los labios y ponen un tono de voz sugerente
  • Sostienen la mirada un poco más de lo normal con los ojos entrecerrados. La mirada suele centrarse a la altura de su garganta o en su cuerpo

Ellas realizan algunos gestos similares pero también otros distintos:
  • Suelen abrir un poco más las piernas
  • Contonean más las caderas al andar
  • Se humedecen los labios y dejan la boca entreabierta
  • Miran de reojo
  • Realizan algún gesto con connotaciones sexuales, como el de sacarse e introducir el pie en los zapatos

Estos gestos son llevados al límite de lo permisible, pero intentando no exagerar demasiado. Para ello es recomendable observar las expresiones corporales de la otra persona para saber si nos estamos excediendo.

Cuando notemos que la otra persona no tiene la actitud que nosotros quisiéramos nos basaremos en el hecho de que nuestras emociones y gestos influyen en los que nos rodean. Así, si la otra persona está muy rígida, nosotros adoptaremos una pose relajada para que la otra persona se relaje. De igual manera mantendremos los brazos bien abiertos cuando la otra persona los mantenga cruzados.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Lenguaje Corporal: Galanteo I

Después de varias semanas llegamos al tema que muchos considerarán de mayor interés: el lenguaje corporal en el galanteo. Lo dividiremos en dos partes: en la primera veremos las señales realizadas inconscientemente cuando estamos flirteando, mientras que en la segunda nos centraremos en los gestos que podremos hacer para cortejar a nuestros pretendientes.

Cuando coqueteamos con otra persona tienen lugar diversos cambios físicos en nuestro cuerpo de los que no somos conscientes y que hacen aumentar nuestra belleza:
  • Los músculos y la piel se vuelven más tensos, lo que produce que desaparezcan las arrugas y ojeras de nuestra cara, la piel se vuelva más pálida o rosada y las piernas más tensas
  • El labio inferior se hace más pronunciado y tendemos a dejar la boca entreabierta
  • La mirada brilla y las pupilas aumentan de tamaño, al ver algo agradable

Nuestra postura corporal también sufre alteraciones durante el galanteo:
  • La postura es más enderezada, sacando el pecho y elevando la pelvis
  • Nuestro cuerpo mira hacia la otra persona, intentando evitar cualquier obstáculo que haya entre medias. Así mismo, tratamos crear barreras hacia el exterior para evitar ser molestados, como ya vimos en el tema de la postura corporal
  • Las piernas forman un círculo, con las puntas de los pies casi tocándose
  • Se tiende a ladear la cabeza

Aparte de estos cambios en nuestro cuerpo, también modificamos nuestros gestos. Todos ellos son generalmente realizados por mujeres, aunque también los realizan algunos hombres:
  • Con cierta frecuencia, sacuden la cabeza para recolocarse el pelo o lo tocan con los dedos, exhibiendo la preocupación en que éste esté perfecto
  • También se tiende a tocar mucho la ropa, realizando figuras imaginarias con los dedos
  • Se suelen mostrar las muñecas y las palmas de las manos al toser, al fumar, al tocarse el pelo, ...

Pero hay que tener cuidado, porque no siempre estos gestos tienen este fin. En algunas ocasiones se utilizan para conseguir convencer a alguien o simplemente de manera inconsciente cuando se tiene una conversación agradable, en lo que llamamos cuasi-galanteo.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Lenguaje Corporal: Mirada

Dicen que "los ojos son el espejo del alma", y razón no les falta. Éstos son una de las mayores fuentes de información de nuestras emociones, tanto por su forma (dilatación de la pupila) como por hacia donde dirigen la mirada.

Como ya vimos en la sección dedicada al "espacio personal", al invadir dicho espacio bajamos la mirada para indicar que no somos ninguna amenaza. Si por el contrario mirásemos hacia arriba denotaríamos hostilidad y si desviásemos la mirada hacia un lado, desprecio o falta de interés. En otras ocasiones, hacemos uso de la mirada al cruzarnos con una persona, para indicarle por que lado vamos a pasar y no chocarnos.

El hecho de mantener la mirada suele ser una forma de amenaza entre los animales, y así también lo es entre las personas: cuando descubrimos a un desconocido mirándonos, éste aparta la mirada automáticamente, y si no lo hace lo tomamos como una ofensa. Sin embargo, también se suele utilizar con un fin de atracción sexual o agrado, o bien para tomar consciencia de la otra persona.

Mientras mantenemos una conversación la mirada también sirve de acompañamiento a las palabras, ya que mediante éstas indicamos a nuestro interlocutor que ya hemos terminado de hablar y ya puede hacerlo él, además de revelar algunas emociones:
  • Si al hablar miramos a la otra persona denotamos que nos interesa saber como reacciona el otro y que estamos muy seguro de lo que decimos.
  • Si al hablar miramos hacia otro lado indicamos que no estamos muy seguros de lo que decimos, que queremos modificarlo, que estamos ocultando algo o mintiendo.
  • Si mientras escuchamos miramos a la otra persona mostramos que estamos de acuerdo con ella o que le prestamos atención.
  • Si mientras escuchamos miramos hacia otro lado manifestamos que no estamos de acuerdo con lo que dice el otro o que queremos ocultar nuestros sentimientos.

Además de hacia donde dirigimos la mirada, también nuestras pupilas expresan nuestras emociones. Cuando vemos algo desagradable las pupilas se contraen (como si no quisiéramos verlo), excepto que nos cause un shock, que provocaría que éstas se dilaten. Si vemos una imagen placentera nuestras pupilas se dilatan (aumentan hasta cuatro veces su tamaño normal), haciéndonos más atractivos para los demás (aunque no seamos conscientes de ello).

martes, 9 de diciembre de 2008

Respiración: Ejercicios VIII

Con los ejercicios de esta semana damos por concluida la sección de Respiración, en la que hemos conseguido ser conscientes de nuestra respiración, hemos aprendido los diferentes tipos que existen y hemos logrado controlarla. Todo esto nos ayudará a mantenernos más sanos y nos facilitará nuestro aprendizaje en otras áreas, como pudieran ser la concentración o la vocalización, entre otras.

A partir de ahora debemos realizar los ejercicios expuestos durante estas semanas de manera ocasional, para no perder lo aprendido y perfeccionar nuestra técnica de respiración. Aconsejaría practicar el ejercicio que a continuación expongo ya que reune todo lo ejercitado anteriormente.

Ejercicio 8:
El ejercicio de esta semana es similar al de la anterior, aunque en vez de una letra pronunciaremos una sílaba mientras expulsamos el aire por la boca. Inspiraremos por la nariz alojando el aire en nuestro abdomen y, posteriormente, lo espiraremos por la boca mientras pronunciamos la M o la N durante unos segundos, uniéndolas con una vocal, pronunciando "MMMMMAAAA" por ejemplo.
Debemos realizar este ejercicio 2 veces al día durante esta última semana, realizando 10 repeticiones cada vez.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Lectura Rápida: Práctica II (Saltos de ojo)

En esta práctica no nos centraremos en la velocidad, como hicimos en la primera, sino que pondremos más énfasis en un correcto movimiento de los ojos durante la lectura. Como hemos visto, debemos realizar el menor número de saltos de ojo posibles.

Nuestro objetivo es realizar la lectura del siguiente texto mediante dos saltos de ojo por línea. En caso de no ser capaces, podemos empezar realizando tres saltos por línea y, una vez acostumbrados, pasar a dos solamente. Sin prisa alguna.



Los tres escalones

La vida siempre plantea retos. Pero es más importante cómo ves esos retos. Las personas durante su vida, pasan por tres escalones, los llamaremos "Los 3 escalones de la evolución personal".

Aquí no puedes de un salto para llegar del primero al tercero. Tienes que pisar por cada uno. Hay personas que se quedan para siempre en el primer o segundo escalón. Tu desafío, como en un juego, es llegar al tercero. Estos son los tres escalones de la evolución personal:


1.- Sufrir

"¿Por qué Dios no se apiada de mi?" "¿Por qué las personas son tan malas?" "¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?". Esta forma de pensar cierra todas tus posibilidades de crecer. Hace que te encierres en un círculo vicioso de tristeza, del que rara vez escapas durante tu vida.


2.- Aprender de las derrotas

Es la mentalidad de "¿Qué puedo aprender de esto que me está pasando?" "¿Qué puedo hacer al respecto?". Este es el segundo escalón de la evolución personal.
Superas la mentalidad de sufrir y comienzas a crecer. Pero este escalón solo es una verdad a medias. Si te quedas en él, serás un luchador incansable que se enfocará en el éxito desde el punto de vista social: dinero, casa, familia, etc. Y tarde o temprano durante tu vida, en especial cuando estés a punto de llegar a la vejez, te darás cuenta que has estado pedaleando en el vacío "¿Qué sentido tiene todo lo que estoy haciendo? Algo me falta".
Pero si luchas con tenacidad por encontrar la respuesta, tarde o temprano subirás al tercer escalón...


3.- El propósito de tu vida

Llegarás a ver tu vida, no como un mero accidente, sino como una misión de vida que tienes que llevar a cabo.
Te voy a pedir que retrocedas en el pasado 10 años. Y veas como cada una de las acciones de tu vida, te llevaron cuidadosamente al momento que estás viviendo hoy. Verás con claridad que cada persona y circunstancia de tu pasado, parecen acomodarse como si fueran piezas de un rompecabezas.
Descubrirás que el que te despidieran de tu trabajo, te obligó a ir por sendas que ahora estás muy agradecido. Comprenderás que el que tu pareja te dejara, te llevó a conocer a la persona de tu vida con el que actualmente estás comprometido. Cada hecho está ligado con el siguiente.

Cuando llegues al tercer escalón, el éxito social será secundario para ti.
Al contrario de las personas que están en el escalón 1 y 2, que se enfocan en recibir, cuando estés en el escalón 3, te concentrarás en dar. Tu vida será una mágica aventura. Vivirás en el presente, preguntándote que tiene que ver determinada persona o circunstancia con tu misión.

La única forma de que seas feliz plenamente, es estando en el escalón 3. En el 1, imposible. En el 2, es un parche, solo de forma temporal te sentirás bien mientras recibes aprobación de los demás por tu éxito social. Solo en el escalón 3 encontrarás sentido a tu vida. Porque sabrás que no estás por accidente. Sabrás que tu vida tiene un propósito.
Cuando cambies de enfoque interior para buscarlo, los maestros aparecerán para enseñarte lecciones y dirigirte a cumplir tu misión. Pueden presentarse en la forma de un amigo, un niño o una nota en el periódico que por arte de magia aparecerá.

No es coincidencia. Recibirás pistas a lo largo de tu vida, que te dirán que hacer. Sólo mantente alerta y sigue tu intuición.

Así que recuerda: sólo cuando estés en el tercer escalón de la evolución personal experimentarás esa sensación interior de plenitud. Tu vida tiene un propósito y tu tarea es descubrirlo. Y tú ¿En que escalón te encuentras?




Vuélvelo a leer si ves que todavía no te has hecho con el método. Si has necesitado tres saltos de ojo por línea, prueba a hacerlo con dos. Si lo prefieres, puedes utilizar cualquier otro texto, cualquiera vale. Al principio puede que vayas un poco más lento pero con algo de práctica verás como tu velocidad aumenta.

Fuente: El blog de juanmaromo

martes, 2 de diciembre de 2008

Lenguaje Corporal: Gestos

Cuando dos o más personas tienen una conversación éstas suelen llevar el ritmo de la misma mediante gestos que acompañan a sus palabras e indican cuando uno ha dejado de hablar y puede hablar el siguiente. Es como si bailáramos al ritmo del discurso, estando nuestros ritmos sincronizados con el resto de personas con las que hablamos. Sin embargo, estos gestos no solamente ayudan esclarecer la conversación, sino que también expresan sentimientos.

Mediante el movimiento de nuestros brazos y manos indicamos involuntariamente diversos sentimientos. Si nos tocamos los brazos u otras partes del cuerpo mientras hablamos lo solemos hacer con el objetivo de la relajación. Sin embargo, si lo que tocamos es un objetivo inanimado se suele achacar a una súplica de comprensión. Hay otras situaciones en las que para conseguir una sensación de seguridad introducimos nuestros dedos en la boca (o unboli, la patilla de las gafas, un cigarrillo, ...) emulando a cuando tomábamos el pecho de nuestras madres.

Al mostrar las palmas de las manos denotamos honestidad y le decimos a la otra persona que no somos ninguna amenaza. Es por eso que si al dar la mano mostramos la palma de la mano hacia arriba puede entenderse como un gesto de sumisión, siendo un gesto de dominación si lo hiciéramos con la palma hacia abajo.

La cabeza y la cara son muy importante en la comunicación no verbal, ya que solemos prestar más atención en ellas al hablar con otras personas. Si inclinamos la cabeza hacia un lado indicamos interés, pero si nos mordemos los labios manifestamos hostilidad. También las cejas son una fuente de información ya que si elevamos una de ella expresamos duda, al elevar ambas sorpresa y si lo que hacemos es bajarlas incomodidad.

Cuando somos pequeños nos tapamos la boca cuando decimos una mentira o tenemos que decir algo que no queremos, de igual manera que nos tapamos las orejas cuando no queremos oír algo. Con los años nos vamos haciendo conscientes de estas señales y las vamos refinando: en vez de taparlos totalmente simplemente rozamos la boca o las orejas suavemente con la yema de los dedos. En ocasiones el gesto evoluciona hacia un movimiento de acercar la mano a estos órganos, sin llegar siquiera a rozarlos o tocando la nariz en vez de la boca.

Mediante simples gestos no sólo acompañamos a la conversación sino que expresamos sentimientos involuntariamente. Cuando tomamos consciencia de ello intentamos evitar que los demás tengan acceso a lo que sentimos, por lo que evitamos realizar dichos gestos, realizando otros más sutiles.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Respiración: Ejercicios VII

Igual que la semana anterior, ésta también vamos a centrarnos en la expiración del aire. Nuestro objetivo es que el aire salga de manera monótona de nuestros pulmones, lo que favorecerá el control sobre la respiración. Cuando no podamos realizar los ejercicios pronunciando cosas en voz alta, podemos probar a realizar la espiración del aire sin hablar, poniendo la mano delante de la boca para comprobar que el aire es expulsado con la misma intensidad en todo momento.

Ejercicio 7:
La semana pasada realizábamos el ejercicio pronunciando la letra U al expulsar el aire, debido a que es la bocal en el que menos hay que abrir la boca al pronunciarla. Esta semana probaremos con el resto de vocales, aunque el aire salga con mayor intensidad: cuanta mayor sea la intensidad más rápido se nos agotará el aire. Como otras semanas, debemos realizar el ejercicio dos veces al día durante una semana, realizando 10 repeticiones por ejercicio.